miércoles, septiembre 23, 2009

El tiempo


El tiempo y el espacio son elementos muy importantes en cualquier narración porque ayudan a hacer avanzar la acción, es decir que " las cosas pasen". Usualmente potencian la intención del narrador si es que no termina llevándose toda la historia. A continuación, un cuento del libro " Una noche frente al espejo" de la guayaquileña Livina Santos, llamado " Clasificados", como un ejemplo del manejo del tiempo junto con el diseño de personajes.


Clasificados.


Mi hija nació hace poco tiempo. No recuerdo exactamente su edad, pero serían unos nueve meses desde que aprendió a caminar y ayer la vi que corría detrás de la pelota. A noche la niñera me repitió unas frases que Viviana dice sin dificultad. Hoy quiero llegar temprano a casa porque mi hija crecey casi no me doy cuenta. Ya empiezo a buscar el jardín de infantes al que la mandaré dentro de unos pocos meses y siento nostalgia de ella, ganas de ir a abrazarla. Aunque la verdad es que tengo tantas cosas que hacer que por más que lo intento, no puedo todavía decir: y pensar que un día, en la mitad de lo que es ahora ( no, pensándolo bien ya tiene que haber triplicado ¿cuadruplicado? su tamaño de recién nacida). Hoy voy a llegar temprano a casa.


Mi hija es tan ordenada que pone cada cosa en su lugar, cierra puertas, cajones, tapa carros, sabe dónde está el tacho de la basura, limpia ceniceros, le gusta estar peinada y bien vestida, en fin, una niña modelo. Voy a llegar temprano para hacer de mi hija toda una mujer. Como es inteligente será una brillante alumna. Menos mal, así no tendré que andar detrás de ella para que cumpla con sus tareas. Cuando sea adolescente seremos muy buenas amigas. Actuaré de tal manera que cuando crezca sea una persona muy equilibrada. No voy a dejarla sola. Compraré la enciclopedia de la madre moderna que me están vendiendo en la oficina. Sofía me la recomendó porque la ha ayudado mucho en la crianza de sus hijos. Leeré todas las noches un capítulo y releeré los que sean necesarios. Mi hiija será, además de linda y estudiosa, inteligente y una excelente ama de casa. No fallaré, estoy decidida, no habrá nada que haga cambiar mi desición. Llegaré temprano a casa ni no seré solo su amiga, sino, también amiga de sus amigas. Para ganarme su confianza les ayudaré a hacer una fiesta y conoceré también a sus amigos. Creo que son muchos porque he escuchado algunas conversaciones telefónicas doonde se confunden nombres y situaciones. Tengo urgencia por llegar a casa. Las empleadas están alarmadad por ciertas conversaciones de mi hija con sus amigas, pero no me quieren decir de qué se trata. Yo también estoy alarmada. Ayer encontré los ceniceros de su dormitorio lleno de colillas, papeles en el piso, ropa por todas partes y sobre la cama, un periódico abierto en la página de los anuncios clasificados. Había señalado algunos avisos: departamento para señoritas.

Ya no tengo para qué ir a casa.

4 comentarios:

  1. Sol, no había leido nada similar. Excelente elección para dar el ejemplo del pasar del tiempo, la autora lo consigue en pocas líneas. La descripción de las diferentes etapas del crecimiento de la hija son geniales para llevar al lector a adelantar el reloj sin forzarlo.

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  2. A mí también me gusta mucho y celebro encontrarlo en un libro de una autora ecuatoriana del ochenta ¿Qué habrá sido de la Literatura de Livina Santos? Ya no escribe, o no ha publicado. Una mujer muy bonita, además, una pena.

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  3. A mi también me gustó leer este cuento. Lleva a la reflexión. La vida se va así de rápido a veces, en un par de párrafos.

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  4. Me gustó la velocidad y el contenido, me sentí identificada como madre. Ella es de mi época de universidad, ojalá siga escribiendo .

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